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Cómo entender la factura del taller

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Cómo entender la factura del taller

Cómo entender la factura del taller

Según datos del Instituto Nacional de Consumo, los talleres mecánicos son uno de los sectores de los que se reciben más quejas cada año, junto a las compañías telefónicas, el transporte, la vivienda o el sector financiero. Y en muchas ocasiones, ese malestar viene del hecho de que, sencillamente, no nos quedan claros los conceptos cuando abonamos la factura al retirar nuestro vehículo.

En general, y para evitar problemas, lo primero que debemos hacer cuando acudimos a un taller mecánico es solicitar un presupuesto por escrito, porque sin un documento de prueba después será imposible reclamar nada.

Una vez realizado el trabajo, y comprobado que está todo correcto, es importante tener en cuenta algunas aclaraciones sobre la factura que nos llevamos a casa. Y para contar con factura debemos elegir siempre talleres legales, registrados y que nos ofrezcan la seguridad de que el trabajo que van a realizar es realmente profesional y que cumple con todas las garantías, tanto en las piezas que comercializan como en la mano de obra de la que disponen. Está en juego nuestra seguridad y la de todos los conductores con los que nos cruzamos.

Asimismo, el taller deberá tener a la vista sus tarifas, el coste de su trabajo por hora o el precio de otros servicios adicionales como traslados, coches de sustitución, etc., para evitar sorpresas desagradables en la factura final. Debemos comprobar la duración de la garantía del vehículo para confirmar si el coste de los servicios de mantenimiento o reparación que van a realizarse se encuentran dentro de este plazo y si existe la posibilidad de que se efectúen gratuitamente.

A la hora de comprobar la factura es importante cerciorarse de que, efectivamente, se han realizado los cambios o arreglos requeridos y que no aparecen conceptos diferentes o que no estén bien especificados. Es importante que cualquier duda sea solventada por los profesionales de taller.

En este sentido, un concepto que debe aparecer obligatoriamente es el canon de reciclado del aceite usado. Cuando sustituyamos el lubricante del motor, se efectuará un cargo en la factura final por un importe equivalente a 0,06 euros por cada litro de aceite que se utiliza (unos 5,4 céntimos de euro por litro), garantizando así que, una vez que ha finalizado su vida útil, SIGAUS lo gestiona y recupera correctamente. SIGAUS el sistema mayoritario encargado de esta labor en España que trabaja para evitar el impacto de este peligroso residuo en el medio ambiente. El importe total rondará los 25 céntimos de euro, teniendo en cuenta que la capacidad del cárter estándar de un turismo es de unos cinco litros.

Este aspecto es muy importante porque el aceite industrial de los vehículos, cuando llega el momento de ser sustituido, debe recogerse, almacenarse y tratarse correctamente, ya que se trata de un residuo con efectos muy nocivos para el entorno y la salud de las personas, ya que contiene metales pesados y compuestos químicos altamente contaminantes. Sin embargo, si se recoge y gestiona correctamente puede tener nuevas vidas, bien en forma de lubricantes fabricados a partir de bases regeneradas o bien como combustible alternativo.

En el caso de que sean los neumáticos de nuestro vehículo los que debamos sustituir, el sistema mayoritario de gestión SIGNUS es el encargado de recogerlos y recuperarlos correctamente. Y en este caso se trata de un pago, denominado Ecovalor, que también deberá aparecer reflejado en nuestra factura y que oscila entre los 0,83 euros por unidad, si se trata de un turismo, y los 36,86 euros, para vehículos industriales, agrícolas, aeronaves, etc. Tras un proceso de triturado o granulado, el caucho recuperado puede convertirse en césped artificial, aislante para viviendas, asfaltos o superficies de seguridad para parques y zonas infantiles, entre otros usos.

Hay que recordar que siempre es obligatorio que el taller entregue una factura escrita, firmada y sellada, con el desglose de la reparación —mano de obra, piezas, horas de trabajo, canon de reciclaje de cualquier tipo...—, además de la garantía de la reparación. Y, por supuesto, si fuera necesario, deberá ofrecer la hoja de reclamaciones en caso de que no estéis satisfechos con el servicio.

No debemos olvidar que nuestros derechos como consumidores incluyen una garantía de tres meses o de 2000 kilómetros recorridos, e incluye tanto materiales y piezas como mano de obra. Si durante el periodo de garantía se avería alguna de las partes reparadas, el taller deberá arreglarlas gratuitamente.

En CaixaBank Consumer Finance ofrecemos diferentes soluciones de postventa, reparación o fidelización adaptadas a todas las necesidades, tanto de tus clientes como de tu negocio.


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